Normalmente, el presupuesto suele ser el obstáculo más importante a superar a la hora de hacer obras. En estancias como los salones y los dormitorios la renovación suele ser más barata, porque basta con una mano de pintura y algún mueble o complemento para darles la vuelta.

Pero hay otras zonas de la casa donde las reformas son más complejas, y por ende, más caras: estamos hablando, entre otras, de la cocina.

Pero no preocupes, porque nosotros mismos podemos darle la vuelta a nuestra cocina y dejarla como nueva por un presupuesto mínimo. Basta con que te des una vuelta por el centro de bricolaje más próximo y lo hagáis con alguno de los productos de última generación diseñados para renovar estos espacios de forma fácil…

¡Y como siempre, con la ayuda del bricolaje!

Pintura monocapa para la pared

Seguro que les gusta la cocina de la primera foto, ¿verdad? Pues tampoco es tan complicada de conseguir, o por lo menos, de lograr un ambiente parecido. Primero tendrás que pintar las paredes de blanco; si no están alicatadas, lo mejor es usar una pintura monocapa especial para zonas húmedas (las de la marca Luxens son excelentes y las hay en muchos colores).

Si están revestidas de cerámica, con un esmalte especial para este tipo de revestimientos y un rodillo de espuma las dejaras inmaculadas. No olvides dar dos manos.

Esmalte acrílico

En cuanto a los muebles, también se pueden pintar con esmaltes acrílicos especiales (de líneas “cocinas y baños”, disponibles en marcas como Titán, Bruguer) sin necesidad de darles imprimación.

En estas fotos puede ver cómo quedan en color azul pastel, gris y blanco roto. Si puedes aprovechar para cambiar los tiradores, mucho mejor; y el suelo también se puede renovar, bien con un piso laminado resistente al agua, bien con un pavimento vinílico autoadhesivo que imite cerámica o madera. Y todo sin obras, sin gastarse un dineral y ¡en un fin de semana!